
La obra de teatro
Frida K nos hacer pasar un rato contemplando lo que debieron ser los sentimientos, miedos y angustias de la gran pintora mexicana
Frida Kahlo.
Gloria Montero escribió esta obra y
Maite Brik se convierte en la Frida K que la escritora debió imaginar. Es increible como esta mujer se mete en su personaje y durante más de una hora nos recrea sobre el escenario parte del universo interior de Frida Kahlo. Si leisteis mi post sobre "
Frida Kahlo en el teatro Galileo" ya conocereis mi gran admiración por esta gran pintora y mujer.
No se muy bien lo que me esperaba de la obra de teatro, iba con mucha ilusión, y tengo que deciros que para nada me defraudó, más bien todo lo contrario, me conmovió y me permitió acercarme un poco más a lo que debía sentir Frida. Cuando llegué apenas había nadie en el teatro, la verdad es que me hizo pensar sobre lo que hace hoy en día el marketing, seguro que a esa misma hora cualquier cine proyectando cualquier "americanada", estaba a rebosar, en fin, que al menos unos pocos pudimos disfrutar de esta gran obra de teatro.

El texto, la decoración, la iluminación, así como la música y el vestuario, hacen que te metas totalmente en la habitación con Frida y sientas que asistes a lo que debió de ser su tormento, su obsesión y su sufrimiento poco antes de su último encuentro con la "
pelona", que la acompañó durante toda su existencia.
Al final te deja reflexionando con la última frase que pronuncia, y prometo que esto es lo único que os voy a contar: "Si no hubiera sufrido tanto, realmente hubiera necesitado pintar?". Pues seguarmente no, Frida es Frida, con sus miedos, sus sentimientos, sus ansias de vivir..., nadie seríamos posiblemente lo que somos si nuestra vida hubiera sido diferente...