Mundo Fusion

viernes, abril 21, 2006

Para mi mami...

Hoy es el cumpleaños de mi mami, así que le quiero dedicar este post con todo mi cariño.

La verdad es que estoy muy unida a ella, a veces pienso que cuando nací quedamos unidas por un trocito del cordón umbilical, como si no nos hubiéramos llegado a separar y estuviéramos conectadas por un lazo invisible. Me basta mirarla a los ojos o escuchar una palabra de su voz para saber cómo está, si está triste, alegre, preocupada... A veces pienso en ella y justo en ese mismo instante suena el teléfono y oigo su voz al otro lado, o la llamo yo y me dice que justo estaba pensando en mí.

En fin, que hoy le quiero dedicar esta canción de Víctor Manuel que a mi me encanta, refleja de un modo precioso de lo que es capaz de sacrificarse una madre, yo cada vez que la escucho no puedo evitar emocionarme:


"LA MADRE" (Victor Manuel)
Nada que ver con la común historia
nadie me quiere y todas esas cosas.
Ella fregaba suelos, nunca se compró ropa,
por darle un buen colegio multiplicó las sobras.

Cuál sería el instante, quién le enseñó estas cosas
cuando probó la muerte y amaneció entre sombras.

Qué te puedo dar, que no me sufras
qué te puedo dar, que no te hundas
Que no vea en tus ojos reflejos de cristal
que me mata tu angustia, que me puede tu mal
Qué te puedo dar.

Quiso ayudarle, sin saber ni cómo
y aunque no pudo, fue vendiendo todo.
Pero todo era poco para un saco sin fondo.
Un golpe a una farmacia, algún pequeño robo.
Ya de vuelta en la casa del hospital sabía
que más pronto que tarde la herida se abriría.

Qué te puedo dar, que no me sufras
qué te puedo dar, que no te hundas
Que no vea en tus ojos reflejos de cristal
que me mata tu angustia, que me puede tu mal
Qué te puedo dar.

Con la prudencia que da la locura
buscó los datos, aclaró sus dudas.
Con un último esfuerzo, le compró la más pura
y al mirarle a los ojos, se le borró entre bruma.

Él creyó que soñaba en el fugaz instante
en que acabó su tiempo abrazado a la madre.

Qué te puedo dar, que no me sufras
qué te puedo dar, que no te hundas
Que no vea en tus ojos reflejos de cristal
que me mata tu angustia, que me puede tu mal
Qué te puedo dar.

Qué te puedo dar, que no me sufras
qué te puedo dar, que no te hundas
Que no vea en tus ojos reflejos de cristal
que me mata tu angustia, que me puede tu mal
Qué te puedo dar.



Muchas felicidades mamá.
Te quiero muchísimo...

Un beso enorme: MUAAAAA!!!


miércoles, abril 19, 2006

Os presento a Simba...


Hoy os voy a hablar de Simba. Simba es el gato de M., la verdad es que es un gato precioso, es negro como el azabache y muy, muy, pero que muy tranquilo y cariñoso. De hecho el nombre que le sugerimos a M. cuando lo llevó por primera vez a León fue que le llamara "Pancho", pero claro Simba ya tenía su nombre y no era plan de rebautizarlo.

Simba fue adoptado por M. cuando era pequeñito, de hecho estaba herido porque un perro le había mordido, el pobre estaba lleno de heridas, pero de eso ya ha pasado tiempo y ahora está precioso y se ha convertido en el rey de la casa.

Además de ser muy cariñoso, no sólo es que se deja acariciar, sino que le encanta, también es muy sociable, siempre le gusta estar rodeado de gente. Este fin de semana estaba encantado, como el sabado nos juntamos todos, estaba como pez en el agua. Cada vez que le llevamos de viaje le encanta ir viendo el paisaje desde el asiento de atrás y si va alguien a su lado no da ni un ruido, es un cielo!!! Le encanta que le acaricien el cuello y se tumba boca arriba y se estira cuando quiere que le acaricien y jueguen con él. Además es muy inteligente, y ya ha aprendido a abrir puertas, por lo que por la noche a la mínima que te descuides se cuela en la habitación...

Bueno, os dejo alguna foto más, no me digais que no posa de maravilla, como si de un modelo profesional se tratara... Me encantó hacerle estas fotos.

















martes, abril 18, 2006

Unos preciosos tulipanes...


Después de mi post lúgubre y oscuro sobre la procesión de las Capas Pardas de ayer, hoy quiero hablaros de algo totalmente distinto, el colorido y la luminosiad de una de mis flores favoritas, los tulipanes. Son unas flores que me encantan, y este fin de semana he podido disfrutar fotografiando unos preciosos que tiene Y. En cuanto los vi, tuve claro que en uno de mis posts iba a hablar de ellos.

Hace unos años estuve en un viaje en Amsterdam y me encantó, es una ciudad preciosa, además aproveché para ir en el mes de Abril que es cuando es la época de los tulipanes. Estaba toda la ciudad llena, los jardines Keukenhof son impresionantes, además de la que se va hacia allí se pueden contemplar todos los campos sembrados, es espectacular, parecen alfombras de varios kilómetros de diferentes colores, tiene que ser impresionante poder verlo desde el aire...

En fin, que como os estaba contando este fin de semana he podido volver a disfrutar de ellos en casa de Y. y T., estaban preciosos. De aquel viaje a Amsterdam traje varios bulbos de tulipanes para plantar, pero ninguno prendió, y eso que los elegí con todo el cuidado en el mercado de las flores que está en pleno centro de la ciudad. Yo porque venía en el avión y se me iban a estropear, si no hubiera venido cargada de ramos y ramos de tulipanes. Y es que allí es muy típico salir cualquier día de la semana por la mañana a comprar flores para ponerlas en casa. Muchas veces pienso que ojalá hubiera aquí en Madrid un mercado de ese estilo. El otro día me pasé por el centro de Madrid y está en obras lo que va a ser el futuro Mercado de las Flores que va estar en la plaza de Tirso de Molina, cuando lo inauguren me pasaré por allí y ya os contaré...

De momento os dejo alguna foto más que hice este fin de semana en el jardín de Y...



Este post se lo dedico con todo mi cariño a Y., gracias por demostrarme siempre tu cariño, y por los preciosos tulipanes con los que he disfrutado este fin de semana gracias a ti...

lunes, abril 17, 2006

La Procesión de las Capas Pardas...


Como ya os comentaba la semana pasada he estado pasando la Semana Santa en Zamora con unos amigos, y la verdad es que ha dado tiempo para todo, incluso para ver alguna de las muchas procesiones. Pero de la que os quiero hablar hoy es de una procesión muy típica y tradicional de Zamora, la "Procesión de las Capas Pardas", que es muy diferente a las demás procesiones que se suelen ver en todas las ciudades.



Son unos 150 cofrades de la "Hermandad de la Penitencia" que visten la típica capa parda alistana sobre traje oscuro y llevan un antiguo farol de hierro forjado. Sale sobre las doce de la noche el Miercoles Santo y la verdad es que realmente impresiona cuando empiezan a llegar los primeros cofrades con un sonido de matracas anunciando el paso de la procesión. En cuanto aparecen se hace el silencio en la calle, y con la única iluminación de los faroles y la luna llena se crea un ambiente lúgubre y sobrecogedor. A mi es de las procesiones que más me gustan, la vi hace unos años que estuve pasando toda la Semana Santa en Zamora y me llamó mucho la atención.


El único paso que llevan es el "Cristo del Amparo" (primera mitad del siglo XVII, autor desconocido), y entonan el Miserere popular de la tierra de Aliste, comarca a la que está dedicada esta procesión.



Nosotros tuvimos mucha suerte, y nos colocamos justo en la esquina de la Cuesta de Pizarro, allí pudimos escuchar al quinteto de viento interpretando músicas fúnebres y ver cómo giran el paso para tomar la curva.

Os dejo alguna foto más de esta típica y única procesión que os recomiendo no os perdais si alguna vez os acercais a pasar la Semana Santa a Zamora...

domingo, abril 16, 2006

Recordando la leche fresca...

Me he comprado una botella de cristal para guardar la leche en la nevera, ya llevaba tiempo con la idea, y la semana pasada cuando vi la botella con la vaquita tan simpática me vine para casa con ella. Ya está en mi nevera rellena con la leche del brik, y es que aquí no tengo tiempo para comprar leche del día, así que me la compro por cajas de 6 y tengo para toda la semana. De todas formas me encanta cada vez que abro la nevera y veo mi botella de cristal con la vaca de los prados del norte que me mira diciendo "bébeme"... Por cierto, esta semana he probado la leche Gaza (Ganaderos de Zamora), que sólo he visto por allí, muy recomendable si vais...

En fin, que me trae buenos recuerdos de los veranos en mi pueblo, cuando de pequeña iba a buscar la leche a casa de una vecina, y me llevaba la botella para rellenar. Me encantaba como la echaba del caldero con una jarra y un embudo. Eso si, tengo que reconocer que para mi la leche de vaca natural era demasiado fuerte, de pequeña me sentaba fatal, me acuerdo de que mi madre la hervía 3 veces y de la gran capa de nata que generaba. Siempre he odiado la nata, como hubiera el más mínimo rastro de ella en mi vaso de leche ya no era capaz de tomarlo, así que a buscar la coladera y a colarla de un vaso para otro. Incluso me acuerdo de en León ciudad ir con mi abuelita a comprar la leche a la casa de la vecina de enfrente, que tiempos aquellos...