Mundo Fusion

jueves, junio 29, 2006

Os presento a Greta y Tula...

Este lunes cuando volvía del trabajo me dio por mirar el tablón de anuncios que hay en el portal de mi casa. Normalmente no lo miro, ya que siempre suele haber los mismos anuncios, pero el lunes por una de tantas casualidades me dio por mirarlo... Qué sorpresa cuando vi un cartel en el que decía que se regalaban dos tortugas. En ese mismo instante me dije que tenían que ser para mi.

Así que cuando llegué a casa llamé al número de teléfono que ponía en el anuncio y hablé con su dueña, ella encantada, me dijo que las recogiera cuando quisiera. Por unas cosas y otras hasta el jueves no podía, así que quedé con ella para ese día. El martes cuando llegué a casa volví a mirar el tablón de anuncios, y me llevé un buen susto, porque el anuncio había desaparecido. Por un momento pensé que quizás alguien se me había adelantado, así que volví a llamar y su dueña me dijo que no, que ella no lo había quitado y pensaba que quizás había sido yo. Total, que no sé quién fue, pero fue una suerte que yo lo viera justo el día que estuvo puesto.

Hoy jueves he estado todo el día pensando en el momento de pasar a recogerlas, y hace un ratillo he ido a por ellas. Para una ya tenía pensado su nombre "Greta", además según las vi supe cual de ellas era. La otra en cuanto la vi pensé que tenía cara de "Tula", no me digais por qué, pero ese fue el primer nombre que se me vino a la cabeza. Apenas llevo media hora con ellas en casa y ya se ve que tienen caracteres muy diferentes. "Greta" es la más joven, grande y vivaracha, cuando la coges empieza a patalear y no hay quien la controle. En cambio "Tula" es muy tímida y tranquila, y eso que es la mayor, cuando la coges esconde sus patitas y su cabeza.

En cuanto a la comida me ha dicho su antigua dueña que lo mejor es comida para gatos, si si, así como lo ois, que una vez que las llevó al veterinario porque tenían el caparazón muy blando, éste les dijo que el alimento más completo para ellas era este tipo de comida, así que yo seguiré con la dieta a la que están acostumbradas. Bueno, ya os iré contando que tal las va, de momento mañana tengo que ir a la tienda a comprar algunas cosillas para ellas, y poco a poco iré decorando su nuevo hogar...

martes, junio 27, 2006

A todas las princesas...

El otro día vi por fin una película que tenía muchísimas ganas de ver: "Princesas", de Fernando León, con Candela Peña (Caye) y Micaela Nevárez (Zulema). Si no la habeis visto os la recomiendo, me pareció una película preciosa, dura, tierna, alegre, triste, mágica, en fin, como la vida misma... Además la música de Manu Chao es una maravilla.

Os dejo algunas frases que en boca de Candela Peña da gusto escuchar, la verdad es que me encanta, me parece una actriz tan natural que en ningún momento parece que está actuando, crees que realmente es Caye...

Me llaman Calle (Manu Chao)

"Dicen que las princesas no tienen equilibrio,
son tan sensibles que notan la rotación de la tierra.
Dicen que son tan sensibles que enferman si están lejos de su reino,
que hasta se pueden morir de tristeza."

"Es rara la nostalgia, porque tener nostalgia en si no es malo,
eso es que te han pasado cosas buenas y las echas de menos.
Yo por ejemplo no tengo nostalgia de nada,
porque nunca me ha pasado nada tan bueno como para echarlo de menos.
Se puede tener nostalgia de algo que aún no te ha pasado...?"

"Sabias que el mar es muy importante aquí?
No hay mar aquí...
Por eso, es donde más se piensa en él.
Las cosas no son importantes porque existan,
son importantes si se piensa en ellas,
por eso existen, porque piensas en ellas.
Existimos porque alguien piensa en nosotros y no al revés"

domingo, junio 25, 2006

Y yo con estos pelos...

El otro día en casa, antes de quedar con unos amigos, decidí que era hora de cuidar un poco mi pelo y darle un tono más vivo para el verano. Como no me gusta abusar de los tintes suelo utilizar Country Colors, es una coloración no permanente que no contiene amoniaco y dura unos meses. A mi me gusta mucho, ya que deja unos reflejos muy bonitos, y además es muy fácil de aplicar una misma.


Yo tengo una manía enorme a las peluquerías, creo que en toda mi vida he ido 4 veces, la pimera cuando al día siguiente de hacer mi primera comunión, mi mami decidió que necesitaba un buen corte para fortalecer mi pelo, desde muy pequeñita siempre lo llevé largo, y tenía una melena preciosa que mi madre me llevó a peinar a la peluquería, lo que no me dijo es que en la visita a la peluquería estaba incluido también el corte de pelo del día siguiente.

Recuerdo estar sentada en la peluquería llorando sin parar, rodeada de señoras que sólo decían que cómo me iban a cortar aquella melena tan bonita. Cuando me llegó el turno la peluquera cogió toda mi melena en sus manos y de un tijeretazo cortó casi a ras del cuello, sentí como si me hubieran cortado un brazo o una pierna, aunque no me dolió físicamente sentí un dolor muy profundo y es que mi pelo era una parte más de mi. Por aquel entonces debía estar de moda lo de guardar la melena, porque la peluquera se la preparó para que mi madre se la llevara a casa de recuerdo, en ese momento pensé que debía ser algo similar a cuando a los toreros les "cortan la coleta". En fin, que volví a casa como una muñeca pelona y la llorera me duró varios días.

La segunda vez fue para algo parecido, justo al acabar 8º de EGB, mi mami decidió que ya tocaba otro corte de pelo, además como luego empezaría el instituto era una buena ocasión para cambiar de look, así que me llevó de nuevo a la peluquería para que me cortaran en pelo, aunque esta vez me dijo que yo eligiera el corte. Por aquel entonces se llevaba el flequillo cardado y el pelo cortado a capas, mis adorados años 80... Recuerdo que aunque no me hacía ninguna gracia lo de cortarme de nuevo el pelo, pensé que podría aprovechar la ocasión para ponerme a la moda de la época, así que le di instrucciones claras a la peluquera de lo que quería, aunque parece que para ella no fueron tan claras. Cuando me vi en el espejo no me lo podía creer, que horror, esa no era yo, cuando llegué a casa lo primero que hice fue lavarme el pelo y deshacer el peinado que me había hecho, pero claro el pelo tardaría en crecer, así que me até una cola, me cardé el flequillo y me pasé otro par de días llorando. En ese momento me juré a mi misma que no volvería a dejar que me cortaran el pelo. Salvo en esas 2 ocasiones siempre he llevado el pelo largo y forma parte de mi personalidad.

Cuando empecé a trabajar volví a la peluquería para que me dieran unas mechas, no porque me apeteciera especialmente, sino porque parecía que si no las llevabas como que eras un poco "antigua", la verdad es que fue la única vez que no salí llorando de la peluquería. Eso si, no os imaginais lo me costó que desaparecieran y es que aunque me tiñera de otro color a los pocos días volvían a salir, hasta que no me creció el pelo no desaparecieron...

Así que un buen día tomé la firme decisión de que no volvería a una peluquería.

Y así ha sido, al menos hasta hoy, ahora si me apetece cambiar el color del pelo lo hago yo en casa y si quiero un peinado diferente pues también...