Mundo Fusion

jueves, julio 20, 2006

Subamos al cielo...


Hoy os propongo un pequeño juego... La foto de la izquierda son unos toldos que ponen por las calles del centro de Madrid para proteger a los peatones del sol, es una idea fantástica, y no veais lo que se agradece. El domingo cuando miré al cielo a través de estos toldos, pude ver un barco, y detrás las nubes, así que se me ocurrió una idea, si os animais podeis venir conmigo en este precioso barco y subir al cielo para dar un paseo juntos por las nubes...




Subamos al cielo (Amaral)

Cuando era pequeña siempre me encantaba mirar las nubes en el cielo e imaginarme animales, flores, personas, paisajes..., lo habeis probado alguna vez? Es fantástico, además es tan breve, sólo lo puedes ver unos instantes porque a los pocos segundos cuando pestañeas y vuelves a abrir los ojos la nube se ha transformado y ya no eres capaz de ver lo que hacía unos instantes veias tan claramente, y así vuelves a empezar a imaginar algo nuevo... Me podía pasar horas y horas yo sóla jugando a este juego, tengo tantas imágenes grabadas en mi cabeza... Así que este domingo, aprovechando que salí a dar un paseo por Madrid y que había unas nubes preciosas en el cielo, según iba caminando empecé a jugar de nuevo. Como llevaba mi cámara, hoy puedo compartir lo que yo imaginé con vosotros, eso si, antes teneis que intentar ver algo vosotros. Por ejemplo, que os sugiere esta nube?


Yo en cuanto la vi lo tuve claro, si quereis ver lo que yo imaginé pinchad en la imagen pequeñita de debajo. Pero no hagais trampa!!! antes intentad imaginar vosotros algo, que si no el juego no tiene gracia...


Si os ha gustado, seguiré poniendo de vez en cuando alguna nube más para seguir nuestro paseo... Buen fin de semana a tod@s.

martes, julio 18, 2006

Recuerdos de mi infancia...



Dust in the Wind (Kansas)

Si cierro los ojos y pienso en mi infancia lo primero que se me viene a la cabeza es el olor a lilas, a jabón Heno de Pravia, los macarrones con tomate, las historias de terror... Y todo ello gracias a mi abuelita. Recuerdo cuando era pequeña, me encantaba ir a su casa en las fiestas de León, ver los fuegos artificiales, ir a la Plaza Mayor a ver a "Gelete" (todo un personaje en aquella época en León), presentando sus espectáculos para niños, siempre de la mano de mi abuela. Aquellos días mi mami nos dejaba a mi hermana y a mi con mis abuelos, y nos lo pasábamos genial.

Según entraba en su casa cerraba los ojos y aspiraba aquel maravilloso aroma a lilas que llegaba hasta el fondo de mi alma. Mi abuela siempre usaba aquel perfume en crema con olor a lilas, y el jabón Heno de Pravia, cuantas veces me lavé las manos con ella en el lavabo, justo antes de comer aquellos maravillosos macarrones con tomate y huevo cocido que siempre me preparaba cuando iba. Aún hoy siguen siendo mis preferidos, mira que he probado los macarrones con distintas salsas y condimentos, pero muchas veces cuando llego a casa me apetece prepararme unos auténticos macarrones con tomate, como me los preparaba a mi ella.

También recuerdo como si fuera ayer, las fantásticas historias de terror que me contaba. A mí siempre me encantaron las películas de miedo, los libros de terror, recuerdo que mi madre estaba un poco preocupada por ese lado oscuro que veía me llamaba tanto la atención, pero yo desde siempre supe de quién lo había heredado... Por la noche me sentaba junto a mi abuela y le pedía que me contara una y otra vez aquella historia de una mujer que mató a su marido, y luego lo cocinó, y se lo dio de comer a la policia que había llegado a su casa cuando ella les había llamado para denunciar la desaparición de su esposo, no se imaginaba la policia lo cerca que estaba del muerto... Y todo ello mi abuela me lo contaba no como si fuera un cuento, sino que como una historia real que a ella le habían contado.


Pero mi preferida era la de una anciana que habitaba en su pueblo y todo el mundo sospechaba que era una bruja. Desde que la mujer había llegado al pueblo, un lobo atacaba por las noches las ovejas, y todos sospechaban que era ella transformada en lobo la que aullaba por las noches a la luna y mataba sus corderos. Una noche todo el pueblo se reunió para salir a dar caza al lobo, consiguieron herirle en una pata, pero logró escapar. Al día siguiente cuando la anciana salió de su casa llevaba un bastón en la mano y cojeaba de su pierna derecha...

A mi madre no le hacía ninguna gracia que mi abuela me contara estas historias, y cuando llegaba y la oia la regañaba diciéndole que me contara cuentos de niños y no esas tontería. Pero yo no quería que mi abuela me contara los cuentos que ya me habían contado cien mil veces de niña, que si Caperucita, que si Blanca Nieves, que si la Princesita del Guisante... a mi lo que me gustaban eran sus historias, así que hicimos un pacto las dos, y si a mitad de la historia mi madre aparecía, inmediatamente cambiabamos de cuento y seguíamos con uno de los de toda la vida, apto para menores ;-)

Mi abuelita murió unas Navidades cuando yo tenía 11 años, recuerdo que fueron los días más tristes de mi vida, quizás por eso desde entonces siempre me siento especialmente nostágica durante esas fechas. A la vuelta de las vacaciones, la profesora de Lengua nos pidió que ese día todos hiciéramos una redacción sobre lo que habíamos hecho durante las Navidades. Yo cogí el boli y empecé a escribir en una hoja en blanco "Estas han sido las Navidades más tristes de toda mi vida...", entonces una lagrima cayó sobre el papel, y después otra y otra, emborronándo lo poco que había escrito. No podía dejar de llorar, en silencio, contemplando cómo caia cada lágrima, y es que la pena que sentía era tan profunda que no me salían las palabras. Mi profesora se acercó disimuladamente hasta mi sitio, leyo por encima de mi cabeza lo poco que había escrito, me apretó la mano y me dijo que mi redacción era preciosa y que no era necesario que escribiera nada más...

Desde entonces he seguido pensando en mi abuela día tras día, en los momentos mas importantes de mi vida, en mis momentos tristes o alegres, le hablo con mi pensamiento, como si ella pudiera escucharme, y hay algo que me dice en lo más profundo de mi que lo hace... Ya sabeis que una de mis frases preferidas es "Existimos porque alguien piensa en nosotros y no al revés", pues bien, mi abuelita seguirá existiendo siempre mientras yo lo haga , ya que día tras día seguiré pensando en ella...

Y como sé seguro que a ella la hubiera encantado poder leer esto algún día, este post se lo dedico a mi adorada abuela con todo mi cariño, ésta es la única foto que tengo con ella, para mi es un precioso tesoro, y hoy quería compartirlo con vosotros, y en especial con una de mis lindas niñas del blog...

lunes, julio 17, 2006

Os presento a Dora y Flora...

Hoy quiero presentaros a mis dos nuevas mariposas: Dora y Flora...

Dora
llegó volando hasta mi gracias a mi amiga Bea que un día la vio en "Miss Abalorios" (C/Francisco Moreno, 5) y pensó que era el regalo perfecto para mi, y desde luego que acertó, no me digais que no es preciosa. Al día siguiente cuando me levanté ya estaba ella prendida en mi camiseta para que la llevara conmigo de paseo por todo Madrid.


No os imaginais las "buenas migas" que ha hecho con Carola, y es que se pasan todo el día cuchicheando de sus cosas, mirad que felices se las ve...


Flora vivía en Sigüenza, pero tenía ganas de ver mundo. El día de la Feria Medieval, ya me empezó a seguir cuando subía por la empinada cuesta que lleva al Castillo, yo tengo que reconocer que tampoco le quité el ojo desde que la vi. Cuando ya volvíamos de hacer todas las compras, vimos que la Catedral estaba abierta. Por la mañana no habíamos podido entrar a verla, así que decidimos que era el broche de oro el ver "El Doncel de Sigüenza". Cuando entramos Flora nos siguió como una turista más y al salir de la Catedral, ya se vino conmigo hasta el coche, no paraba de revolotear...

















Ahora está encantada en el jardín rodeada de tantas plantas, y de Greta y Tula, se lo pasan genial, eso si, como sé que a Flora le encanta viajar y es muy bohemia, todas las noches le dejo la ventana abierta para que pueda volar libremente y visitar todas las iglesias, museos y monumentos que la interesen. Quién sabe por donde habrá estado ya, quizás algún día os la encontreis por ahí...

domingo, julio 16, 2006

Una maravillosa cena en La Platea...

Este sábado estuve con unos amigos disfrutando de un agradable rato en el restaurante La Platea (C/ Unión, 5 esq. C/Amnistia, muy cerca del Teatro Real). Yo ya había ido hace algún tiempo y me había encantado, tanto la comida, como el ambiente, el trato y la música, así que tenía muchas ganas de volver, y qué mejor ocasión que este sábado que estaba en Madrid?

Lo primero que te llama la atención según entras es el ambiente tan agradable que se respira dentro. Es un local pequeño y acogedor. La iluminación para mi gusto es perfecta, y ya sabeis la gran importancia que para mi tiene una buena iluminación... las paredes pintadas en un color rojo intercaladas con espacios recubiertos de ladrillo visto. La mesa cuidada hasta el más mínimo detalle, y una música muy agradable y suave de fondo...















La carta de platos no es muy extensa, pero sí muy variada, y según la vas leyendo te das cuenta que te apetecería probarlo todo... Si vais no dejeis de probar las "Virutas de Foie al Pedro Ximenez", yo reconozco que nunca me había dado por probar el Foie, pero cuando estuve con mis amigos la primera vez lo pedimos. Yo empecé probando un poquito, y claro, una vez que lo pruebas..., que sabor tan exquisito, desde entonces cada vez que quedo con mis amigos I. y A., y hablamos de cenas que hemos disfrutado juntos en Madrid, siempre acabamos hablando de este plato y que a ver cuando volvemos. Aparte de la carta ayer tenían como pescado del día "Atún Rojo con salteado de verduritas", toda una delicia para el paladar...















Y por fin llegamos a los postres, que ya sabeis que es la parte más importante para terminar una buena cena, yo no era capaz de decidirme, así que al final como éramos 4 pedimos uno diferente cada uno, así pudimos probar varios. Todos una delicia, en especial el "Fondant de chocolate negro y naranja amarga" y el "Biscuit de chocolate blanco y cítricos", ya sabeis que lo mio con el chocolate es "puro vicio" ;-)

Además del ambiente y la comida, otro detalle para mi muy importante, que ya me llamó mucho la atención la primera vez, sobre todo porque no suele ser muy frecuente en la mayoría de restaurantes de Madrid, es el trato tan agradable que Patxi y Juan dan a todos los comensales. Me encanta ese trato más humano, en el que cada vez que te traen un nuevo plato, no falta nunca una sonrisa y alguna pequeña conversación. Una vez que acabamos la cena, como les había hablado de mi blog en una de esas pequeñas charlas, y que seguro que hablaría de su restaurante, posaron así de sonrientes y simpáticos para este reportaje... Creo que nada mejor que el mensaje que ellos transmiten en su carta de presentación para que os animeis a pasar por allí, yo seguro que volveré muy pronto...

reunirse
reir
conversar
sentir
saborear
soñar
enamorarse
imaginar
emocionarse
todo lo necesario para disfrutar de la esencia de la buena cocina.


la platea