Té con menta...
I love you (Omar Faruk Tekbilek)
Me encanta el té, la menta, las teterías, la música árabe, el desierto, la escritura, esas filigranas que parecen imposibles... El domingo después de pasear por el Retiro me fui con unos amigos a dar un paseo por el centro de Madrid, no llevábamos rumbo fijo, pero al pasar por la Costanilla de los Desamparados la luz que se filtraba por las ventanas de una tetería nos hizo detenernos...


Entramos a un lugar decorado con lámparas de cristales de colores, esas que tanto me gustan, mesas bajas, cojines, espejos, alfombras, telas... El ambiente era mágico, con una luz como de otra época, y se podía apreciar el suave aroma a tabaco de manzana que un chico solitario fumaba al otro extremo de la sala...




Entramos a un lugar decorado con lámparas de cristales de colores, esas que tanto me gustan, mesas bajas, cojines, espejos, alfombras, telas... El ambiente era mágico, con una luz como de otra época, y se podía apreciar el suave aroma a tabaco de manzana que un chico solitario fumaba al otro extremo de la sala...


Pedimos té con menta, cada tetera plateada, pequeña, individual, labrada con formas irrepetibles, vasos pequeños, delicados, pintados de colores y con bordes dorados. Y los dulces árabes, canela, almendras, miel, sésamo... sabores y olores que se mezclaban con el té, la menta, la manzana, el incienso... con aquella maravillosa música que logró transportarme, como si estuviera en un oasis en medio del desierto...


Luego salimos de nuevo a las calles bulliciosas de Madrid, pero durante un rato fue como si hubiéramos estado en un lugar lejano, tranquilo, mágico, soñado...














