Mundo Fusion

lunes, diciembre 11, 2006

Conquistando mi lado izquierdo...

Bueno, como habreis podido ver si habeis pasado por aquí, la noche de las brujas duró más tiempo del esperado, aunque a mi se me ha pasado volando, y nunca mejor dicho, en mi super escoba voladora he ido de aquí para allá sin parar ni un momento... Pero ya estoy de vuelta, aunque por poco tiempo, tengo que volver a irme otra temporada, pero volveré... No sé como agradeceros a todos los que habeis pasado por aquí, habeis firmado mi libro de visitas o me habeis escrito durante estos días, hoy he sacado un ratillo para escribir algo y creedme si os digo que os echo mucho de menos, pero ahora necesito un poco más de tiempo, eso sí, no os olvideis de mi, que aún me quedan muchas historias, ilusiones, personas, en definitiva, mundos que fusionar...

Hoy quería hablaros de un libro que leí hace unos meses "Dos mujeres en Praga" de Juan José Millas, el personaje de Maria José me cautivó desde el primer momento, ese afán suyo por conquistar su lado izquierdo y escribir un libro zurdo...

En la mayoría de las personas diestras el hemisferio del cerebro dominante es el izquierdo, este se encarga de controlar nuestro lado derecho, del lenguaje, la lógica, el razonamiento, la habilidad numérica y científica, mientras que el hemisferio derecho del cerebro, que controla nuestro lado izquierdo, y que se encarga de la imaginación, el sentido musical, las capacidades artísticas y espaciales, los sentimientos, las emociones, lo tenemos un poco olvidado... Así que al igual que Maria José me he puesto a mi misma el reto de intentar empezar a conquistar mi lado izquierdo, ejercitando para ello el hemisferio derecho de mi cerebro...


Según un artículo sobre Inteligencia Emocional: "En oriente llaman al hemisferio izquierdo "El día", porque para las personas con este hemisferio dominante, todo es claro bajo la luz de la razón; en cambio al hemisferio derecho lo llaman "La noche", porque tiene que ver con la intuición, con lo que se siente, y no se puede explicar a la luz de la razón. Sin embargo, para la educación occidental, las personas con hemisferio izquierdo dominante han sido hasta hace muy poco tiempo valorizadas como genios. Del mismo modo las personas con hemisferio derecho dominante, donde están presentes emociones y sentimientos, han sido desvalorizadas..."

Os dejo estos fragmentos del libro "Dos mujeres en Praga", espero que con esto, al menos haya conseguido "picar" un poco vuestra curiosidad...


"- Quítate el parche - le pedí, pues me parecía que había un exceso de oscuridad en el ambiente.
- No- dijo ella, quiero presenciarlo todo con el lado izquierdo.
-Qué absurdo- dije.
- ¿Te parece absurdo?
- No sé. Ahora sí.
- ¿Entonces tampoco crees que se puede escribir un libro zurdo?
- No sé que rayos es un libro zurdo.
- ¿Crees que eres un buen reportero?
- No soy malo.
- No eres malo porque escribes cosas previsibles. Ves la realidad con el lado derecho y la ordenas con ese lado también. Le das a los lectores lo que esperan recibir y te pagan por ello. Está bien, no engañas a nadie y cobras la tarifa adecuada al producto que vendes. Pero imagínate que todo lo que has escrito con el lado derecho lo hubieras escrito con el lado izquierdo. Intenta ver lo que está pasando aquí mismo, ahora, con ese lado. No compadezcas a Luz, como te han enseñado a compadecer a los enfermos. En lugar de eso, solidarízate con ella desde el lado que menos conoces de ti. Sé zurdo durante un rato y verás cómo todo se ilumina.

...

Sentí que todas las grietas de mi vida que yo había ido taponando desesperadamente con harapos de realidad, como se tapa una herida de combate, se vaciaban para llenarse ahora de jirones de irrealidad, y comprendí lo imaginario que había sido todo. Fue un descanso sentirlo así, y comprendí que si tuviera que escribir un reportaje sobre aquellas mujeres ya no trataría de averiguar si Luz era puta o funcionaria, o si tenía una depresión o un sida. Tampoco si María José era hija de un pescadero o de un mecánico. Toda mi escala de valores, fuera cual fuera, se había ido al carajo, y apareció ante mi ojo izquierdo un orden distinto. Supe que había vivido una vida honrada, pero banal, llena de excitaciones convencionales, manejadas a distancia por otro que no era yo. Comprendí que en la aspiración loca de María José por escribir un libro zurdo había un proyecto de insubordinación que valía por todas mis realizaciones. Y no me pareció que el parche la oscureciera, porque al contemplarla, no sin esfuerzo, con el ojo izquierdo, la veía completamente iluminada y deseable..."

"Dos mujeres en Praga"
Juan José Millas

Y tú, te atreves a ponerte un parche en tu ojo derecho y comenzar a conquistar tu lado izquierdo? Te animas a arriesgarte a ver la vida desde el punto de vista de los sentimientos y las emociones, y a intentar dejar a un lado la razón y la lógica...?