Mundo Fusion

viernes, marzo 09, 2007

Tintoretto y sus autorretratos...

Hace unos días estuve visitando la exposición que el Museo del Prado de Madrid ha organizado en torno a Tintoretto, no os voy a hablar hoy de dicha exposición, sólo comentaros que mientras la recorría, me quedé largo rato detenida, absorta, ajena a todo cuanto me rodeaba, contemplando sus autorretratos, intentando sentir qué me transmitia su mirada, la expresión de su rostro, intentando leer en sus ojos, en sus rasgos qué es lo que quería transmitir cuando pintó aquel autorretrato a una edad temprana, y luego aquel otro a una edad ya mucho más avanzada...
















Pude apreciar cómo habían cambiado sus rasgos, cómo las arrugas cubrían su rostro, pero sobre todo vi una especie de experiencia serena, de resignación, aquellos ojos habían perdido parte de su brillo en todos aquellos años, parecían ahora más cansados, más profundos, supongo que reflejaban toda una vida de experiencias, alegrías, sufrimientos... Intentaba ver cómo su mirada había cambiado, pensando que quizás así podría llegar a sentirme más cerca de su persona, de sus sentimientos al pintar, de qué era lo que quería transmitirnos... Pensé que para un artista, el realizar su propio autorretrato debía se algo así como desnudar su alma y mostrar cómo uno se ve a si mismo, y eso nunca es fácil...

Dicen que "la cara es el espejo del alma", desde siempre he intentado ver en los ojos de las personas algo más allá, y desde el otro día intento buscar en los artistas que me transmiten algo especial aquello que me hable sobre su alma... Así que a partir de esta semana, intentaré acercaros un poco más a mis artistas favoritos, y compartir con vosotros cómo ellos mismos quisieron inmortalizarse a sí mismos a través de sus propios autorretratos... Os dejo esta reflexión que he encontrado en la Wilkipedia:

"El autorretrato es uno de los ejercicios de análisis más profundos que puede hacer un artista. Implica escrutarse el rostro y conocerse hasta tal punto que la expresión que tenga en ese momento se traduzca en el dibujo o la pintura que aborda..."

Yo añadiría, que aparte de escrutarse el rostro, un buen autorretrato implica, sobre todo, escrutarse el alma...

Etiquetas:

lunes, marzo 05, 2007

Lenore, "The Cute Little Dead Girl"...

Después de ver en el cine "La Novia Cadaver" de Tim Burton no se me quitaba de la cabeza la idea de buscarla en formato comic, así que un buen día entré a una tienda de cómics que hay cerca de mi casa. Iba buscando algo al estilo Tim Burton, aunque no sabía muy bien el qué, así que me puse a hojear entre aquellas enormes pilas de cómics de todo tipo, me topé con super héroes y heroínas de lo más variado, pero nada se acercaba ni de lejos a lo que yo llevaba en mente...

Hasta que de pronto mis ojos se fijaron en aquella preciosa niña y supe que era ella justamente lo que andaba buscando. El único problemilla era que el cómic parecía ser la segunda parte, así que había una primera entrega..., me puse a buscarlo, y como no aparecía, le pregunté a la chica de la tienda que me dijo que en ese momento no lo tenían pero que me lo podían pedir.

Así que me fui con Lenore II, no pude resistirme a hojear los preciosos dibujos... A los pocos días me llamaron de la tienda diciéndome que ya habían recibido la primera parte, así que en cuanto salí del trabajo allí estaba yo para recogerla. Más que un simple cómic, se ha convertido en un personaje al que es imposible no cogerle cariño, me encantan sobre todo sus prendedores de calaveras, su vestido negro, sus enormes ojos, esa forma que tiene de ser, tan inocente y macabra a la vez...


Esto es lo que dice Roman Dirge, el "papá" de Lenore...

"Todos tenemos un lado oscuro:
cuánto me alegro de haber descubierto
el mio en esta niña muerta tan mona
..."
Roman Dirge

Y como ya también tengo mi lado oscuro, a partir de ahora esta será mi nueva imagen... no sé hasta cuando, pero de momento me siento más pitara que princesa ;-))


Y para acabar os dejo este fragmento de Edgar Allan Poe...

"¡Llora ahora o nunca! Ahí la tienes en el fondo de aquel lóbrego y rígido féretro yace tu amada Lenore. ¡Vamos! Que lean las exequias, ¡que entonen la oda funeraria! Un cántico para una difunta tan regia y que pereció tan joven. Un canto fúnebre para ella, que murió dos veces, por haber muerto tan joven..."

Lenore (1831)

Edgar Allan Poe