Ya veis, al final se me fue el mes de Abril... pero ya llegó Mayo...
Hoy quería empezar con una nueva idea que se me ha ocurrido, el dejar, en este mundo de fusiones, una vez al mes, o al menos intentarlo, la perfecta fusión entre un beso y un poema...
Y para este mes de Mayo que comienza, he elegido a uno de mis pintores favoritos, Gustav Klimt. Si pienso en un cuadro que represente el Beso, es su Beso el que primero siempre viene a mi mente. Tuve ocasión de contemplar el original hace unos años en Viena, en la Galería Belvedere, según entré en la sala y lo vi, mis ojos ya no pudieron separarse de él durante largo tiempo, aunque a mi me pareció un suspiro, aún hoy cierro los ojos, y puedo sentir lo que me transmitió el verlo: belleza, amor, poesía, ternura, deseo, cariño, dulzura, melancolía, sueños, silencio... y sobre todo el sentir que aquel momento que representaba era algo más que un simple beso, era El Beso, algo mágico y único, digno de perdurar para siempre...
En cuanto al poema he elegido a uno de mis poetas preferidos, Pablo Neruda, y sentí que su Poema 15: Me gustas cuando callas... era la fusión perfecta para este mes de Mayo y el Beso de Klimt... A veces se puede decir tanto con el silencio...
"...Gustav se queda solo en la biblioteca. Casi de inmediato siente su aliento en el cuello.-Siempre me estas ignorando- protesta ella. -Es justamente lo contrario- declara- nunca soy tan conciente de tu presencia como cuando no estamos juntos..."
El Beso (Gustav Klimt)
POEMA 15... ME GUSTAS CUANDO CALLAS...
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Pablo Neruda
Etiquetas: beso, poema