
El año pasado por mi cumpleaños unos amigos me regalaron en DVD la película "
El camino a casa" del director chino
Zhang Yimou, fue la ganadora del Oso de Plata en el Festival de Berlín 2000, ellos la habían visto y les había gustado mucho.
Hasta el jueves pasado no había encontrado un rato para poder verla, entre unas cosas y otras se había quedado en la lista de películas pendientes por ver. Este jueves decidí que era la ocasión perfecta para verla.
Así que, después de la cena, bajé las luces y me tumbé en el sofá para disfrutar como si estuviera en el cine.
Ya desde el primer momento me enganchó, es una película tan tierna y emotiva que me cautivó desde el primer minuto. Muestra de un modo precioso el choque entre lo práctico y lo tradicional, cuando un hombre de la ciudad regresa a su aldea natal para asistir al funeral d

e su padre. Allí se da cuenta cómo el alcalde del pueblo e incluso él mismo prefieren hacer un entierro lo más práctico posible, trayendo a su padre desde la ciudad donde está el hospital en que murió hasta su casa en un tractor, ya que es lo más sencillo y lo que menos dificultades plantea. Ahí chocan con los deseos de su madre que insiste en que se sigan todas las costumbres y tradiciones, y que su esposo sea traido a su hogar en procesión. El hijo ajeno ya a las antiguas
costumbres pregunta extrañado qué significa eso de traerlo en procesión, entonces tanto el alcalde como un anciano del pueblo le dan dos explicaciones de lo que significa, las pongo literalmente como lo dicen en la película:
"Significa que en una procesión el difunto hace el recorrido a su casa por el camino que ha recorrido toda su vida cuando se dirigía a su hogar, de ese modo no se olvidará del camino a casa, es una antigua superstición"
"Según la costumbre tradicional la procesión tiene que pasar por distintos lugares, por ejemplo, pasar por una montaña, cruzar un río y pisar una carretera. Mientras todos gritan hay que dar gritos porque sabes para que siven?, muy sencillo, porque así el difunto recuerda el camino, para eso es la procesión"

A partir de ahí el hijo rememora a lo largo de toda la película la preciosa historia de amor vivida por sus padres, y entiende la importancia de cumplir los deseos de su madre.
En fin, una película preciosa, muestra la diferente forma de ver la vida de dos generaciones, la relación padres-hijos, el amor verdadero... Si no la habeis visto os la recomiendo, la fotografía es una maravilla, cada fotograma es como un precioso cuadro, se nota cómo el director ha cuidado al máximo cada detalle, y la importancia que éste da a los colores. Además, la música da a la película un ambiente casi mágico...