Hace un par de fines de semana me pasé por la
Feria del Libro con unos amigos, el domingo por la tarde firmaba
José Saramago, y como tenía ganas de comprarme su último libro "
Las intermitencias de la muerte" me hacía ilusión que me lo firmara él. Cuando por fin encontré la caseta en la que había leido en Internet que firmaba, por allí no había ni rastro de él, así que me fui hasta información a preguntar si ese día firmaba. Hábía una chica que me respondió de forma muy escueta: "
Se ha caido", claro, yo en un primer momento pensé que él se había caido, así que ya le iba a preguntar si sabía que tal estaba, cuando me dice de nuevo "
La firma se ha caido". En fin que tampoco quise indagar más, además no la veía yo con muchas ganas de darme más explicaciones. Así que volví para mi casa sin mi libro firmado...
Pero como "
no hay mal que por bien no venga", o al menos eso me digo siempre a mi misma, este domingo no quería quedarme sin volver a pasar por la
Feria del Libro y traerme algún libro firmado, así que consulté la lista de escritores que firmaban por la mañana, no veía ninguno que me hiciera especial ilusión, hasta que de repente vi a
Inma Chacón, y recordé a
Dulce Chacón, la verdad es que nunca había leido nada de
Dulce, y siempre había tenido ganas. Fue así como empecé a buscar y me enteré que
Dulce había fallecido hace 3 años, y su hermana gemela
Inma, había retomado el personaje y la historia que
Dulce había imaginado antes de morir, y que le había hecho prometer que publicaría algún día.
Me pareció una historia tan entrañable, que en ese momento supe que quería conocer a
Inma y que me dedicara su libro "
La princesa india", además justo la portada es un cuadro de
Diego Rivera que me encanta, "
Vendedora de alcatraces", y que tengo colgado en mi casa. Así que busqué la caseta y fui derechita hacia allí. Cuando llegué, allí estaba
Inma con su sonrisa tan clara y esos ojos tan brillantes, la verdad es que me transmitió, no sé como decirlo, parte de su magia, me pareció una persona
encantadora y con una gran
sensibilidad. Así que le pedí si me podía dedicar su libro y si podía hacerle una foto para ponerla en mi blog y compartirla con vosotros, me dijo que encantada, y posó así de natural y simpática...

Esta fue la preciosa
dedicatoria que me firmó:
"
Para Blanca, que vivirá conmigo la magia de las promesas cumplidas. Para que este sueño sea un poco suyo. Con todo mi cariño, Inma"
Y yo hoy quiero dedicarle con todo mi cariño mi post a Inma, por continuar la obra de Dulce, dedicarme su libro y tratarme con tanto cariño...
Y a Dulce, por habernos dejado libros que os prometo empezaré a leer, y seguir viva entre nosotros a través de su obra y a través de Inma.
Dulces sueños...